
Hay momentos en la fotografía callejera que simplemente suceden frente a ti, como un regalo. Caminando por el paseo de Riells aquí en L’Escala, vi esta escena doble que se desarrollaba en dos niveles. ☀️ Arriba, la pura energía de la juventud, un ciclista desafiando la gravedad con una pirueta que parecía detener el tiempo. Abajo, la calma, la pausa. Dos personas sentadas, observando el ir y venir de la vida en el paseo, quizás ajenos al espectáculo que ocurría justo a sus espaldas.
Esta imagen es un recordatorio de cómo en un mismo instante pueden convivir dos realidades completamente distintas. La acción y la contemplación, el movimiento y la quietud. Es la magia de la fotografía de calle 📸, capturar esas pequeñas historias que se cruzan sin tocarse. Un trocito de la vida en la Costa Brava que se queda guardado para siempre. ✈️
¿Qué parte de la foto te llama más la atención, la de arriba o la de abajo? ¡Cuéntamelo en los comentarios!