
Canaria es, en esencia, realizar un viaje en el tiempo. Esta calle de Vegueta nos regala una paleta de colores suaves, donde el azul del cielo parece fundirse con las fachadas coloniales y los balcones de madera tallada nos susurran historias de otros siglos. 📸🌍
En la fotografía callejera, a veces el mayor reto no es capturar el movimiento, sino la quietud. Ese instante en el que el bullicio de la ciudad se detiene y solo quedas tú, el empedrado irregular y la luz bañando cada relieve de piedra volcánica. Es en estos rincones solitarios donde realmente se siente el latido de la isla.
Cada puerta y cada ventana de este barrio tiene una personalidad propia, invitándote a bajar el ritmo, guardar el mapa y simplemente perderte con la cámara en mano. Para mí, la fotografía de viajes es precisamente esto: encontrar la belleza en lo cotidiano y el silencio en medio de la capital. 🏠✨
¿Cuál es ese barrio histórico que te ha robado el corazón y al que siempre volverías con tu cámara? Te leo en los comentarios. 👇