


Pasear por Roma es, literalmente, caminar a través de la historia. En esta galería he querido capturar la magnitud del Coliseo no solo como monumento, sino como ese vecino imponente que vigila el tráfico y el ritmo frenético de la ciudad moderna. 📸
La primera imagen muestra esa curva infinita bañada por el sol, un recordatorio de la ingeniería romana que aún nos deja sin palabras. En las siguientes, bajamos a la calle para ver cómo la vida sigue fluyendo entre ruinas y adoquines. Hay algo mágico en esa mezcla de caos urbano y elegancia clásica que solo se encuentra en la Ciudad Eterna. 🇮🇹✈️
Documentar estos viajes es mi forma de detener el tiempo y llevarme un trocito de cada esquina conmigo. Espero que estas luces y sombras os transporten un ratito a Italia.
Equipo utilizado:
📷 Fujifilm X-T3
¿Cuál de estas tres perspectivas es tu favorita? ¿La grandeza del monumento o la vida real en la calle? Cuéntame en los comentarios. 👇