
📸 Caminando frente al imponente Castel Sant’Angelo, me topé con esta pareja de recién casados que no podía resistirse a la luz perfecta de Roma. Mientras el fotógrafo profesional preparaba el encuadre perfecto, ellos inmortalizaban su propia felicidad con un sencillo selfie.
Esta imagen representa la esencia de la fotografía de calle: observar cómo interactuamos con los monumentos históricos y cómo, sin importar el equipo que usemos, el objetivo final es siempre el mismo: retener un recuerdo para siempre. ✈️ La simetría del castillo de fondo y la energía del momento reflejan esa magia especial que solo se respira en Italia. Roma no solo es historia, es vida sucediendo en cada esquina.
Para esta toma, utilicé mi Fujifilm X-T3, capturando fielmente los colores y la textura de la piedra romana bajo ese cielo azul tan intenso. La calidad de la Fuji siempre me sorprende en estas situaciones de viaje.
¿Qué preferís vosotros para vuestros viajes: la planificación de una cámara dedicada o la inmediatez de un móvil? ¡Os leo en los comentarios! 👇