Bajo la lluvia de fuego 

Hay momentos en los que la calle deja de ser un espacio habitual para transformarse en un escenario lleno de magia, tradición y adrenalina. Vivir y fotografiar un correfoc de cerca siempre es una experiencia vibrante: el olor a pólvora, el estruendo de los petardos y la luz de las chispas rompiendo la oscuridad de la noche.

En esta toma capturada en Ripollet, quise congelar ese instante preciso de devoción a la fiesta, donde las figuras enfundadas en trajes tradicionales alzan sus mazas lanzando un torbellino de fuego sobre el asfalto. Es la esencia pura de la fotografía documental de calle: estar en el sitio adecuado, en el momento justo y dejarse llevar por el ritmo de la ciudad.

📷 Equipo utilizado: Fujifilm X-T3

¿Te atreverías a meterte de lleno debajo del fuego para conseguir una toma así o prefieres disfrutar del espectáculo desde la distancia? ¡Cuéntame en los comentarios! 👇

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